Jueza Rosemarie Aquilina // cc.ingham.org

El culpable de uno de los casos más graves de abusos sexuales de la historia, el médico Larry Nassar, ha sido condenado este pasado miércoles a una pena mínima de 40 años y máxima de 175 después de siete días de juicio. La jueza Rosemarie Aquilina ha querido dar voz a las 156 víctimas, que sufrieron abusos por parte de Nassar durante las dos décadas que trabajó como médico en USA Gymnastics y Michigan State University. Pese a los intentos de las instituciones deportivas para silenciar los hechos, además de permitir que Nassar continuara trabajando tras haber sido denunciado, decenas de atletas han decidido dar un paso al frente y contar las agresiones sufridas.

La magistrada Aquilina ha elaborado un discurso ejemplar en este caso, tras mostrar su apoyo a las víctimas y mediatizar los hechos para mostrar a la sociedad que no solo las actrices de Hollywood sufren acoso sexual. Miles de mujeres, como estas gimnastas, han pasado por una situación similar y es necesario visibilizar esta violencia que a menudo pasa desapercibida por la imposibilidad de contar los hechos por parte de las víctimas y la situación de poder de los agresores.

Según ha publicado CBS News, Aquilina ha escuchado todos los testimonios y les ha respondido con palabras de consuelo, con la intención de demostrar a las gimnastas que no están solas y evitar cualquier indicio de culpabilidad hacia ellas. “Ya no son víctimas, ahora son supervivientes”, ha afirmado la jueza, que ha querido agradecer especialmente la intervención de la gimnasta Rachael Denhollander por ser una de las primeras que levantó la voz contra los abusos de Nassar. “Tú has hecho que pase todo esto. Has hecho que todas estas voces importen. Eres la persona más valiente que he tenido en esta sala”, son las palabras que le ha dedicado tras hablar como última testigo.

La fiscal Angela Povilaitis también ha querido agradecer la valentía de todas las personas que denunciaron los abusos de Nassar. “A cada superviviente: gracias. Gracias por venir, por confiar en nosotros, por hacer lo que es tan difícil”, dijo Povilaitis y añadió que se había demostrado que “un grupo fuerte de mujeres puede cambiar el mundo y que, de hecho, lo hará”. Nassar también ha escuchado como más de 150 personas le acusaban de haber cometido delitos sexuales y en su breve declaración del pasado miércoles aseguró que lo sentía, además de mostrarse aturdido tras escuchar a las víctimas hablar de todas las atrocidades cometidas por él. Unas declaraciones que distan mucho del texto que redactó para la jueza donde aseguraba que las denunciantes solamente buscaban atención mediática y dinero. Durante el juicio, Aquilina ha leído algunos fragmentos de la carta para demostrar que el médico no se reconocía como culpable y la ha tirado sobre la mesa con desprecio. Finalmente, de manera implacable y, tras leer la sentencia, lo ha mirado fijamente y le ha dicho: “Estoy firmando tu sentencia de muerte”. 

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