Geralt Pixabay

Recientemente, ha sido publicado un estudio realizado por Children’s Comissioner en el que se analiza, cómo influyen las redes sociales en el bienestar emocional y la personalidad en chicas y chicos de edades comprendidas entre 8 y 12 años. Esta iniciativa responde a la preocupación manifestada a través de Anne Longfield, “Comisionada de la infancia” en el Reino Unido, por el impacto que tiene el uso de estas plataformas en las vidas de niñas y niños cuya edad de inicio es cada vez más temprana.

Según informa el estudio Life in “Likes”, aunque, la edad mínima establecida para registrarse en una red social es de 13 años, hay constancia de que 3 de cada 4 preadolescentes de entre 10 y 12 años ya tienen una cuenta abierta con su propio perfil. Snapchat, Instagram, Musical.ly, WhatsApp y Facebook son las aplicaciones preferidas de las chicas. Uno de los datos que revela el estudio es la gran dependencia que llegan a crear en varios sentidos: los “me gusta” o comentarios que puede desencadenar un post, se convierten en reguladores del humor y, en el caso de las niñas especialmente, la autopercepción: Solo edito mis fotos para asegurarme de que me veo bien (Annie, 11 años). Por otra parte, las chicas y los chicos reconocen haber visto trastocadas sus rutinas diarias por dedicar muchas horas a lo largo del día a las redes sociales: Hmm, 24 horas en un día, entonces yo probablemente lo uso 18 horas al día (Bridie, 11 años) Algunas de las consecuencias que se derivan, son la excesiva necesidad de aceptación social, el estrés o la distracción que pueden generar mantener ciertas amistades online y las dificultades para “desconectar”.

Según Longfield, las plataformas virtuales han aportado grandes beneficios, pero suponen una exposición a determinados riesgos en la infancia ante los cuales es necesario que escuela y familia les preparen. Si bien existe cada vez mayor visibilidad del peligro potencial de ser víctima de ciberacoso, esta otra vertiente no está bien tratada por los agentes que deben garantizar su bienestar. Por ello, a partir de las evidencias que se extraen, el estudio recomienda una serie de actuaciones preventivas a implementar por parte de políticos, escuelas y empresas de medios virtuales, con el fin de proporcionar a las y los preadolescentes herramientas que les permitan disfrutar sin sufrimiento de las ventajas que hoy día nos proporcionan las redes sociales.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación