El cuestionamiento de la utilidad de la investigación en Ciencias Sociales y Humanidades (SSH) ha llevado a que a menudo se plantee como secundaria la investigación en SSH, dando, por ejemplo, mayor estatus a las investigaciones en Ciencias Naturales, entre otras, sobre todo debido a su impacto en la sociedad. Sin embargo, existen investigadores e investigadoras en SSH que se dedican a mostrar su validez, en la misma línea que hacen otras ciencias. Su reconocimiento sigue así consagrándose gracias a investigaciones como la de Reale y sus colegas (2017), cuyo trabajo presenta una amplia revisión de la literatura sobre la evaluación del impacto científico, social y político de la investigación en SSH. Esta distinción entre impactos se realiza con el fin de comprender cómo la investigación en SSH genera cambios en la ciencia, en la esfera política y también en la sociedad.

Con el objetivo de seguir avanzando en la conceptualización del impacto social, que es el que repercute directamente sobre la sociedad, se hace necesario distinguir entre impacto científico, difusión, impacto político y impacto social, entendiendo el impacto social como la culminación de las tres etapas previas del proceso de la investigación. La aportación de este artículo se encuentra en la identificación del conocimiento científico existente sobre los métodos, herramientas y técnicas de evaluación que se están aplicando para evaluar el impacto científico, y si se aplican teniendo en cuenta las características distintivas en SSH. Para ello el grupo investigador utilizó la metodología comunicativa (Gómez et al, 2011). En base a las dos dimensiones de dicha metodología, analizaron qué factores inhibieron (dimensión exclusora) o promovieron (dimensión transformadora) el impacto científico, social y político exitoso de la investigación. También se hicieron análisis bibliométricos, sociométricos y de otras métricas propios de la investigación STEM (incluyendo las Ciencias, Ingenierías, Tecnología y Matemáticas)

La recolección de datos abarcó 6 años (2006-2012), llevándose a cabo una amplia búsqueda en una gran variedad de fuentes, entre otras bases de datos Web of Science, SCOPUS, libros, informes, bases de datos CORDIS, Science Europe Association. La recogida de datos se centró en ocho áreas disciplinarias: 1) Economía y Administración; 2) Ciencias de la Educación y Medios de Comunicación; 3) Humanidades; 4) Derecho; 5) Ciencias de la Vida; 6) Ciencias Políticas; 7) Psicología; 8) Sociología y Geografía Socioeconómica; completando un total de 288 cuadrículas de literatura revisada. Se recogieron también datos de la literatura científica, libros, tesis doctorales, así como otros materiales publicados sobre la temática.

El análisis de este trabajo de investigación, que incluye el uso de las métricas de evaluación de los distintos impactos, evidencia la demanda creciente de crear nuevas oportunidades de participación, así como el compromiso público de l@s investigador@s y otras partes interesadas, animándoles a generar intervenciones basadas en los resultados de la investigación y proporcionar evidencias sobre las mejoras sociales resultantes. En concreto, algunas de las prácticas prometedoras que sugieren un mayor impacto científico, social y político son la creación de espacios fundamentados en la promoción de interacciones dialógicas, capaces de contribuir a la superación de las barreras, y el trabajo en procesos de coproducción de la investigación entre personas académicas y responsables políticos, enfatizando la investigación con impacto, que repercute en la mejora de la sociedad. En esta línea, se anima a l@s investigador@s a identificar las acciones que tienen un impacto positivo en la sociedad y a analizar sus características para crear posibilidades de transferibilidad.

Secciones: Evidencias

Si quieres, puedes escribir tu aportación