Madre, maestra de música y Concejala de Educación e Igualdad en Almoradí. Actualmente impulsa actuaciones para mejorar la convivencia en su municipio. A través de la frase “Mejorar la Educación mejora el mundo y estoy ilusionada en conseguirlo. ¿Me acompañas?”, Susana nos invita a conocer sus reflexiones sobre la contribución que desde las políticas educativas se puede ofrecer para obtener una mayor cohesión social en las comunidades educativas.

Susana Miralles

¿Crees que es importante que las políticas educativas estén basadas en evidencias científicas?

La política debe ser reflejo de las investigaciones científicas evidenciando los estudios demostrados. La educación también debería basarse en esas mismas evidencias. Lo que es bueno para la sociedad, la política lo ha de incluir y la educación también. Hablar de políticas educativas lo hace doblemente interesante ya que hablamos de un bien a la sociedad por algo que ya está demostrado. En cualquier otro campo del conocimiento sería impensable no hacerlo. Me pregunto cada día por qué en educación lo cuestionamos tanto…

Entonces… ¿cómo ves el sistema educativo en este sentido…, crees que el actual Plan Estratégico de Convivencia Escolar basado en evidencias científicas nos permitirá avanzar?

Conozco el Plan. De hecho, su lema “Confiar en la fuerza de la Educación” es lo que impulsa las políticas de nuestro ayuntamiento que pretenden unificar todas las acciones a través del potencial que tiene la educación y todos sus agentes. Desde julio somos Ciudad Educadora, ciudad que educa desde todos sus ámbitos. Está siendo fácil coordinar las acciones para que vayamos en la misma dirección. Realizamos reuniones conjuntas con centros educativos, inspección educativa, policía local y personal de Servicios Sociales para establecer líneas de acción consensuadas.

Observando tu pueblo, Almoradí, ¿ves alguna señal de transformación?

Soy de naturaleza muy positiva, cosa rara en política, y sí veo algún avance. Es necesaria la voluntad, la motivación y el seguimiento y cada vez me encuentro con más familias sensibilizadas, con una comunidad educativa más implicada y con ganas de mejorar. Queda muchísimo por hacer, pero la apuesta de los centros educativos por remar en la misma dirección es vital.

Y para finalizar comparte con nosotras un sueño…

Mi sueño es lograr que Almoradí sea un pueblo de acogida, de paz y buena convivencia, donde se respeten las diferentes costumbres y contemos siempre con el corazón. Si conseguimos que las evidencias científicas de las que hemos hablado en esta entrevista se implementen, seremos un pueblo todavía más próspero de lo que somos ahora, porque tendremos un capital de mucha importancia: el humano. Mejorando ese capital mejorará la convivencia, existirá mayor cohesión social y probablemente no tengamos que hablar de prevenir ninguna violencia. Quiero un Almoradí próspero y en paz en el que sus habitantes aprendan de forma permanente en igualdad y buena convivencia.

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