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El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que afecta a células plasmáticas produciendo una cantidad excesiva, además de generar un tipo de anticuerpo o inmunoglobina monoclonal que interfiere en propiedades de la sangre relacionadas con el normal funcionamiento de los riñones y favorecen el desarrollo de infecciones.

La Fundación Josep Carreras contra la leucemia, afirma que el principal síntoma son los dolores óseos, que presentan el 75% de los pacientes. Pueden aparecer en cualquier localización pero los más frecuentes son los que se inician en la columna vertebral y en las costillas. Otras posibles manifestaciones del mieloma múltiple son consecuencia de la falta de glóbulos rojos (cansancio, debilidad, palpitaciones, mareos) o de la alteración del normal funcionamiento de las plaquetas (fácil aparición de hematomas, sangrado de nariz o encías). Además, pueden existir pérdida de peso, infecciones frecuentes, fracturas óseas sin una causa evidente y, en ocasiones, la aparición de verdaderos tumores de células plasmáticas (plasmocitomas).

Los datos indican que el 80% de los pacientes de mieloma múltiple presentan osteoporosis, osteólisis (cuando se desgastan y disminuyen una o más áreas de un hueso), o fracturas óseas en el momento del diagnóstico. Las regiones afectadas con más frecuencia son: el cráneo, la columna vertebral, las costillas, el esternón, la pelvis y los huesos largos como el fémur. Una cuarta parte de los pacientes con mieloma múltiple presenta insuficiencia renal en el momento del diagnóstico.

El diagnóstico de mieloma múltiple se basa en la demostración de una cantidad anormalmente elevada de una determinada inmunoglobulina en la sangre o en la orina y un exceso de células plasmáticas en médula ósea. Para ello deberán efectuarse diversas extracciones de sangre y de médula ósea (mediante punción del esternón o del hueso de la cadera y aspiración con una jeringa). De igual modo deberá analizarse la orina de 24 horas para valorar si la mencionada inmunoglobulina anómala está presente y en qué cantidades. Finalmente, deberán efectuarse radiografías de todos los huesos del esqueleto para ver si han sido dañados por la enfermedad. Otras alteraciones analíticas frecuentes en esta enfermedad son el aumento de la creatinina (insuficiencia renal) y del calcio plasmático, anemia y plaquetopenia moderadas.

Según EFE Salud, este cáncer representa solo un 1% del total y un 10% de los cánceres de la sangre. En España, su incidencia anual es de 3 a 5 casos por cada 100.000 habitantes, según datos de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).La edad media de diagnóstico se sitúa en los 65 años y es más frecuente en varones. Solo el 15% de los pacientes tienen menos de 50 años y solo el 2% menos de 40.

Precisamente conseguir que el mieloma múltiple asintomático no se active es el reto en el que trabaja el Grupo Español del Mieloma (GEM), líder mundial en el abordaje de este tumor.

De hecho, los resultados preliminares de un ensayo clínico desarrollado en España con 90 pacientes ha dado, prácticamente en todos los casos, una respuesta completa al tratamiento, es decir, la enfermedad ha desaparecido por el momento. Unos datos que se presentan en el 59 Congreso de la Asociación Americana de Hematología (ASH) que se celebra del 9 al 12 de diciembre en Atlanta (Estados Unidos).

Más allá del tratamiento, fundaciones como la Josep Carreras, ofrecen espacios de apoyo y ayuda para los pacientes que padecen mieloma múltiple así como a sus familiares, con el objetivo de vivir esta situación de la mejor forma posible.

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