Una frase que  se repite en las personas que han sufrido acoso sexual en el ámbito universitario es, ‘peor que la agresión es lo que ocurre después al denunciar’. A cada caso de violencia de género en la universidad que se ha tratado de ocultar, la sociedad se conmociona porque espera de ellas espacios seguros donde “cuándo pasa algo, se hace algo” para proteger a las víctimas.

Resistance to and Transformations of Gender-Based Violence in Spanish Universities: A Communicative Evaluation of Social Impact [Resistencia y transformaciones de la violencia de género en las universidades españolas: una evaluación comunicativa de impacto social] expone las conclusiones, tras más de 10 años de investigación, para superar la pasividad y los mecanismos de poder que, hasta ahora, la universidad española tenía para abordar la violencia de género.

Esta aportación es realizada por las profesoras Lidia Puigvert, Rosa Valls, Carme García, Consol Aguilar y  Barbara Merrill, desde su investigación en las universidades de Cambridge, Rovira i Virgili (Tarragona), Barcelona, Jaume I (Castelló) y Warwick (Inglaterra). Entre ellas están algunas de las investigadoras que en 2005 rompieron el silencio en la universidad española y que han destacado el papel primordial de la investigación impulsada desde los campus de los EEUU para los enfoques actuales.

El estudio expone estrategias que han demostrado su efectividad para prevenir y erradicar el acoso sexual de primer y segundo orden en las universidades españolas. Entre ellas destacan: (1) la apertura de espacios de diálogo y formación sobre estos temas en el ámbito universitario; (2) la necesidad de generar legislación universitaria que establezca las condiciones adecuadas para denunciar el abuso; (3) la actuación frente al acoso de segundo orden; (4) el impulso de redes de solidaridad con y entre las víctimas como promotoras de la transformación y, (5) la diseminación de investigaciones sobre estos temas en foros académicos, sociales y políticos. La investigación muestra resultados sobre cómo su aplicación está permitiendo incidir en medidas como la instauración de unidades de igualdad en las universidades españolas y aumentar el posicionamiento activo de cada vez más personas.

Mientras en instituciones como la universidad el acoso sexual quede silenciado y se mire hacia otro lado cuando se arremete con muy diversas excusas contra las personas que apoyamos a las víctimas, la violencia de género seguirá existiendo. Sólo es posible frenarla en aquellos entornos seguros en los que se sabe que el acoso será bloqueado y desprestigiado.

A la universidad queremos ir a disfrutar del saber, la investigación, la cultura, la creatividad, la libertad, la solidaridad y la amistad, para el desarrollo de creaciones sociales que inspiren ese otro mundo posible… #Violencia0 #Libertad100%

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