El pasado martes 27 de Noviembre, alumnas de la Facultad de ciencias de la Educación y Filosofía, con el apoyo de otros compañeros y compañeras de la Universidad de Valencia, emitían un comunicado en el que denunciaban la situación de acoso que habían recibido por parte de un profesor durante el curso anterior. En él declaraban, además, la necesidad de actuar ante tales agresiones verbales que denigran y atacan la figura de la mujer. El mensaje concluía: “No vamos a aceptar más agresiones verbales ni de otro tipo por parte del profesorado y otros miembros de la universidad”. 

La acción llevada a cabo junto al comunicado, pretende visualizar y poner fin a este tipo de actitudes machistas que se dan, no de manera poco frecuente, en el ámbito universitario. Manifiestan que a esta situación se sumó la conducta indiferente de la institución que, conociendo los hechos, las animó a realizar una queja formal a través de la Sede Electrónica (ENTREU) que no tuvo mayores consecuencias que una advertencia al profesor en cuestión.

El jueves 29 de noviembre se emitía un segundo comunicado en el que se describía la situación vivida ayer tras la reunión con la representante de la Comisión de Igualdad y la directora de la Unidad de Igualdad en la que irrumpió además el profesor implicado. En ella, las alumnas exponían su descontento con la indulgencia y la mala gestión de la denuncia por parte de la institución que no hizo más que contribuir a la invisibilización y el silencio de los hechos. Denuncian que se movilizaron siguiendo los pasos que la academia les indicó pero que la información no se trasladó al resto de personas pertenecientes a la Comisión de Igualdad de la Facultad.

También declaran su disconformidad con el hecho de tener que resignarse a aceptar las disculpas del profesor acusado que añadía: “Si tan empoderadas estáis, aprended a discernir lo que es broma de lo que es delito” o “Yo no soy el único, sacad a otras personas a la palestra.”

Ante esta situación y en discrepancia con la resolución de la asamblea, las alumnas organizaban una segunda reunión con la Vicerrectora y la presidenta de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Valencia que sí les han mostrado su apoyo y se han comprometido a dar una respuesta firme a la altura de los hechos sucedidos.

Las alumnas adjuntan en el comunicado cuatro “objetivos imprescindibles” para asegurar el progreso de la igualdad, acabar con las actitudes machistas en el seno de la Universidad y evitar que hechos como estos vuelvan a quedar encubiertos por las instituciones:

  1. Formación en cómo educar en igualdad a todo el profesorado con la participación horizontal de alumnas y alumnos.
  2. Reacción efectiva y responsable ante situaciones de acoso sexual.
  3. Dar visibilidad a la figura de la mujer introduciendo en el temario de las carreras a historiadoras, filósofas, autoras…
  4. Creación de una comisión de Igualdad transparente, comprometida con el feminismo y que se ocupe y responsabilice del machismo de manera objetiva en cooperación con el alumnado.

Esta protesta constituye un llamamiento a la defensa y compromiso con la igualdad de derechos de la mujer. Con la denuncia pública de las alumnas, que se encuentran a la espera de iniciar una denuncia formal contra el profesor acusado, se ha desvelado una realidad que muchas mujeres han tenido que sufrir en su trayectoria como estudiantes. Ahora, tras lo sucedido, no solo se ha hecho público a el caso de estas alumnas, sino que el impacto del mismo tendrá consecuencias en el protocolo de actuación para futuros sucesos.

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