The Washington Post Gadget Lab realizó en octubre un estudio sobre la duración de las baterías de los móviles. Mediante un gráfico comparativo, con título When ‘all day’ batteries run out, se comparó la duración de las baterías de algunos dispositivos nuevos en el mercado de este año 2018 con la duración de algunos dispositivos predecesores del 2017.

Definitivamente, se comprobó que las baterías de dispositivos como el nuevo iPhone XS tiene una duración de 21 minutos menos que el iPhone X. También ocurre en los dispositivos Android, como el nuevo Google Pixel 3 que se apagó una hora y media antes que el antiguo Pixel 2.

Esto es debido a que las nuevas baterías llevan incorporado un mineral que proviene, principalmente, de Afganistán y Bolivia, el litio. De acuerdo con un artículo que publicó The Washington Post en 2010, las baterías de iones de litio están compuestas por otros minerales como el magnesio, cobre y zinc. Esto las hace más seguras y eficientes a la hora de cargarlas que las antiguas baterías de alcalino, un mineral que reside también en pilas y que puede llegar a producir gas de hidrógeno, lo cual es peligroso porque puede ser inflamable – no es de extrañar que, dado algunos casos, los dispositivos móviles se hayan incendiado-. Eso no quiere decir que tengamos que vivir con miedo, pues es algo que ha estado mejorando en los últimos tiempos para que podamos vivir en un entorno más seguro con nuestros dispositivos y la composición de las nuevas baterías, por el momento, facilitan la tarea.

Y aunque las nuevas baterías sean fabricadas de iones de litio y las haga más eficientes, ¿por qué las baterías tienen una menor duración? La respuesta está en el incremento del consumo de energía. Cada vez consumimos más y más rápido y con la llegada del 5G, por ejemplo, el consumo aumenta.

Por tanto, no es que el problema resida en que las baterías “son malas”, como coloquialmente se suele decir, sino en que nuestro consumo diario es cada vez mayor.

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