HRW

Human Rights Watch (HRW) insta a las autoridades chinas a acabar con la discriminación y el acoso a funcionarias y a luchar contra la impunidad de los acosadores. La organización expone que en Pekín se deben llevar a cabo serias investigaciones transparentes e imparciales sobre los casos de acoso denunciados por las funcionarias.

En respuesta a la instancia de la organización, el gobierno asegura respaldar la ley aunque la administración no respalde a las funcionarias. HRW asegura que las leyes chinas no tienen los suficientes mecanismos para actuar contra el acoso sexual, con lo cual se sigue protegiendo a los acosadores y escondiendo la realidad de las víctimas.

A medida que el movimiento #MeToo cobraba impulso en China este año, como una serie de destacados periodistas, académicos y activistas fueron acusados ​​de acoso sexual, algunas mujeres en el servicio civil se presentaron para contar sus historias.

Gracias al impacto de #MeToo en China, Human Rights Watch encontró numerosas publicaciones en plataformas de redes sociales chinas y foros en línea donde funcionarias públicas anónimas describieron sus experiencias de acoso sexual y buscaron asesoramiento sobre el tratamiento de este acoso sexual por parte de hombres. Mensajes como; “Estoy siendo acosado sexualmente por el secretario adjunto del partido en mi unidad de trabajo, ¿hay alguna forma de despedirlo?” aparecieron en las redes mientras que las autoridades del país continúan invisibilizando todas las voces que ya están ganando una enorme repercusión internacional.

Secciones: Noticias portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación