La Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga la esquizofrenia como un trastorno mental que altera tanto la vida de las personas que la padecen como la de sus familiares. El hecho de que las personas afectadas reciban la atención médica necesaria y que se siga investigando para poder prevenir y curar este tipo de enfermedades mentales tendría un impacto social positivo en la ciudadanía, a todos los niveles.

En esta misma línea de ofrecer alternativas futuras para poder paliar los efectos de este trastorno que, según cifras oficiales, afecta a 21 millones de personas, un equipo de científicos y científicas de la Universidad de Ginebra, Suiza, en colaboración con el Hospital Universitario de Ginebra, ha publicado en la revista científica Nature Neuroscience el artículo Restoring wild-type-like CA1 network dynamics and behavior during adulthood in a mouse model of schizophrenia [Restauración de la dinámica y el comportamiento de la red CA1 de tipo salvaje en la edad adulta en un modelo de ratón con esquizofrenia].

Según su investigación llevada a cabo en el laboratorio, las neuronas del sujeto analizado, que padecía esquizofrenia, no se coordinaban entre sí, lo que implicaba que la comunicación y transmisión de mensajes de una a otra no era correcta. La alternativa ofrecida por este innovador estudio es la resincronización de las neuronas para que vuelvan a coordinarse. Como resultado, se han conseguido avances como suprimir la hiperactividad o el déficit de memoria, dos elementos comunes en la esquizofrenia.

Aunque es necesaria mucha más investigación, los resultados obtenidos podrían llegar a mejorar la salud de los y las pacientes mucho más que las medicinas actuales.

Si quieres, puedes escribir tu aportación