Cada vez interaccionamos con más personas, de distintas culturas, con diferentes lenguajes y acentos. Pero, ¿de qué depende nuestra credibilidad en sus palabras?

El artículo Neural architecture underlying person perception from in-group and out-group voices [Arquitectura neuronal que subyace a la percepción de la persona de las voces dentro y fuera del grupo] publicado en la revista NeuroImage, analiza en el lenguaje hablado qué decimos las personas al comunicarnos, y las pautas vocales de cómo lo decimos; lo que, según este estudio desarrollado por científicos de la McGill University de Montreal, contribuye a la percepción de la persona con la que se mantiene la conversación.

Partiendo de la premisa de que, cuando alguien tiene un acento distinto al propio, la formación de impresiones de la voz puede verse influida por procesos de categorización social (por ejemplo, rasgos estereotipados de un “grupo externo”) y por procesos que diferencian al hablante en función de sus atributos individuales (como el nivel de confianza del hablante), en este estudio han utilizado imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para investigar cómo la actividad cerebral influye en la categorización del habla. La muestra fueron oyentes canadienses-ingleses que juzgaron sobre si creen las declaraciones producidas por los hablantes del grupo (nativo) y de fuera del grupo (regional, extranjero).

Los resultados mostraron que los hablantes de “dentro del grupo” fueron percibidos como más creíbles que los hablantes con acento “fuera del grupo”, lo que confirma la categorización social de los hablantes en función de su acento. Estos hallazgos sugieren que las características de voz relacionadas con la identidad y sus sesgos pueden influir en las actividades neuronales subyacentes para realizar atribuciones sociales sobre los hablantes externos, lo que afecta a las decisiones sobre credibilidad y confianza.

Durante el estudio, los investigadores demuestran que las regiones parietal superior y temporal media se activaron de forma única cuando se escuchaba a los grupos externos en comparación con los hablantes del grupo propio. Otras regiones del cerebro se activaron mediante expresiones de confianza producidas por los hablantes externos. Estas regiones parecen participar en la abstracción de los atributos de credibilidad más ambiguos de los hablantes con acento (donde surge un conflicto entre la tendencia a no creer a un hablante fuera del grupo y la tendencia a creer una voz confiada). La región del cerebro que se asocia con la confianza percibida del hablante, se encontró en este estudio funcionalmente conectada a la circunvolución lingual izquierda y con la circunvolución temporal media derecha cuando se juzgaba que los hablantes externos eran más creíbles.

El enfoque de este estudio destaca cómo se puede estudiar la voz para avanzar en los modelos de percepción de la persona y la influencia del habla en las comunicaciones humanas.

Si quieres, puedes escribir tu aportación