Allbirds (Imagen de la web oficial)

Cada vez son más las empresas de zapatillas que apuestan por una fabricación sostenible de sus productos. En lugar de fabricar zapatillas con tejidos a base de cuero o petróleo, que además de contaminar, resulta caro, y por eso se está cambiado el material de fabricación.

Mismo diseño, distinto material, misma calidad. Un ejemplo de ello es el plástico oceánico. La organización Parley, encargada de contribuir al mantenimiento correcto de los océanos, se encarga de convertir los deshechos marinos en un polímero que se puede usar para fabricar calzado. Para un par de zapatillas se usan por ejemplo, 11 botellas de plástico reciclado que se emplean en los cordones, el forro del talón, la funda del forro interior, etc. O, por ejemplo, el caso de Allbirds, cuyas zapatillas están hechas a partir de fibra de eucalipto y lana. También se ha empezado a emplear el flyleather o cuero reciclado como material de fabricación, que une las partes sobrantes para crear nuevo material.

De esta forma, las empresas a la vez que ganan en reducir los desperdicios de creación, también cuidan el entorno natural y medio ambiente de una forma sostenible.

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