Ya sabemos que hay personas que prefieren conversar con otras, pero lo que quizás no sabíamos son los beneficios del diálogo sobre nuestro estado de ánimo y, por tanto, sobre nuestra salud.

Este mes de julio, la revista Psychological Science publica un estudio científico dirigido por Matthias Mehl y su equipo, titulado “Eavesdropping on Happiness” Revisited: A Pooled, Multisample Replication of the Association Between Life Satisfaction and Observed Daily Conversation Quantity and Quality” [Una réplica agrupada, muestras de la asociación entre la satisfacción con la vida y la cantidad y calidad de conversación diaria observada] en el que muestra que las personas con mayor bienestar tienden a estar menos tiempo solas y a interactuar más con otras personas.  

De todas formas, el artículo evidencia que no cualquier tipo de conversación produce bienestar. Son las personas que mantienen conversaciones profundas con otras las que son más felices que las que no interactúan o las que sí lo hacen, pero en conversaciones superficiales e insustanciales. Respecto a este último tipo de diálogo, en la investigación se demuestra que tiene un efecto neutro en el estado de ánimo, es decir, que no hace sentir ni mejor ni peor a los participantes.

Además, se ha visto que las características de personalidad de los participantes del estudio (cerca de 500) no son un factor relevante en este sentido. Los y las participantes del estudio que mostraban tener una mayor satisfacción vital tenían conversaciones más largas y más profundas con otras personas, que aquellas con sus mismas características de personalidad. Dado que somos seres sociales, la vida feliz es la vida social, afirma el profesor Mehl de la Universidad de Arizona como conclusión de su estudio.

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