Muchas chicas y chicos, jóvenes y adolescentes, sufren a diario violencia y acoso ya sea directo o de segundo orden. Violencia de género en sus diferentes manifestaciones, en sus relaciones, familia, escuela, trabajo, citas, etc. Frecuentemente no cuentan con una red de apoyo y solidaridad a su alrededor que les ayude a gestionar y salir de estas situaciones, derivándose de ello consecuencias nefastas para sus vidas, e incluso fatales: suicidio, adicciones, trastornos de la salud, exclusión social, trata de personas, etc.

National Safe Place (EE.UU) es una organización sin ánimo de lucro que desarrolla el Project Safe Place. Se trata de un programa destinado a jóvenes menores de 21 años de edad con el objeto de ofrecerles ayuda y protección inmediatas si se encuentran en situaciones de riesgo o crisis, y proporcionarles, asesoramiento y un lugar seguro al que acudir en caso de peligro. Estos lugares pueden ser empresas locales o edificios públicos de la ciudad en la que se encuentren: bibliotecas, estaciones de bomberos, autobuses públicos, instalaciones de servicios sociales, etc. Aproximadamente son 20.000 lugares repartidos por todo el país, que muestran el cartel de “Safe Place” (Lugar Seguro), que se ha convertido en el  símbolo nacional de la seguridad de las y los jóvenes. Allí donde se exhibe cuentan con personal que ha recibido formación acerca de cómo ayudar mejor y, a su vez, cada uno de estos lugares se encuentra conectado con los principales centros de asesoramiento y acogida para menores, en los que se les proporcionará la ayuda que estimen necesaria.

Además, NSP ofrece TXT 4 HELP, una línea telefónica a través de la cual las chicas y chicos que lo necesiten pueden pedir ayuda y, enviando la palabra “segura” y su ubicación, recibirán una respuesta inmediata con información del “lugar seguro” o refugio más cercano al que pueden acudir.

Partiendo de la idea de que cada una de nosotras y nosotros podemos contribuir para mejorar nuestro entorno y ser testigos activos (upstanders), NSP anima a la población en general a tomar partido e involucrarse (“get involved”) en esas situaciones que todas y todos conocemos a nuestro alrededor, ayudando y protegiendo a una compañera o compañero que sufre acoso o abuso en el núcleo familiar, en el trabajo, etc. y haciendo uso de los recursos que ofrece.

Para que esto no se quede en una ayuda puntual, NSP ha seguido desarrollando otros dos programas: Runaway and Homeless Youth Training and Technical Assistance Center (RHYTTAC), dedicado a proporcionar, a las chicas y chicos que se han visto obligados a abandonar su hogar, educación y habilidades para que tengan vidas saludables y satisfactorias, y HTR3, destinado a mejorar la formación de los profesionales que entran en contacto con supervivientes de la trata de personas a fin de identificar adecuadamente a las víctimas y brindar los servicios necesarios.

Es toda una infraestructura de apoyo y seguridad creciente que, desde que comenzara la iniciativa en 1983, brinda a las y los jóvenes que solicitan ayuda y/o refugio, la posibilidad de transformar sus vidas.

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