Muchas mujeres sufren o sufrirán a lo largo de sus vidas distintas situaciones de acoso o de violencia  que tendrán para ellas unas consecuencias traumáticas. Cada mujer reaccionará de forma distinta ante dicha situación, dependiendo de diversos factores, como pueden ser las  capacidades o habilidades personales y el acompañamiento o la ayuda que se recibe durante todo el proceso.

Las investigaciones nos relatan la importancia que tiene el posicionamiento activo y el apoyo a las víctimas para poder superar esta difícil situación. Sabemos que es crucial el apoyo de las personas más cercanas, como la familia o los amigos. Pero no es nada fácil para las mujeres que han sufrido esta violencia y son sólo ellas las que deben elegir el cómo, el cuándo, el dónde y el a quién desean contar su historia, si es que así lo deciden.

Teniendo en cuenta todo ello, la organización Safe-Horizon,  que desde el año 1978 se dedica al apoyo y asistencia a las víctimas de crimen, acoso, trata y otras formas de violencia, ha proporcionado una guía con 5 consejos acerca de cómo afrontar el momento en el que una víctima se decide a contar su historia o a denunciar.

Una de las causas principales por las que no se rompe el silencio es precisamente el miedo a no ser creídas e incluso al rechazo. Estos consejos no pueden asegurar cuál va a ser la reacción del interlocutor, pero sí ofrecerán un contexto de seguridad y de protección que en esos momentos es muy importante. Estas son las recomendaciones que presenta la guía:

  1. Es importante elegir a quién queremos contar nuestra historia, saber lo que necesitamos de ella y hacérselo saber,
  2. Es importante que antes de contarlo, organices tus ideas y pensamientos.
  3. Elige cuidadosamente el qué, cómo, cuándo y dónde, y si en cualquier momento decides dejar de hacerlo, debes saber que estás en tu derecho.
  4. Si comienzas y la conversación no se desarrolla del modo que tú esperabas, diseña alguna estrategia previa para salir de ella.
  5. Una vez la conversación ha acabado, debes tener planeado qué hacer, para que esto te dé seguridad, un amigo que viene a buscarte, irte a casa directamente o cualquier otra.

Lo que queda claro desde la Comunidad Científica Internacional y en organizaciones como Safe-Horizon, que lo entendieron ya hace ya muchos años, es el papel crucial que tiene el apoyo a las víctimas de violencia desde un primer momento y su acompañamiento a través  de lo que dure el proceso después de la denuncia. Se necesitan personas valientes y posicionadas que contribuyan a que las víctimas puedan superar e incluso salir fortalecidas de una situación que inicialmente fue muy traumática, para que no sean revictimizadas. Cada una de nosotras podemos hacer mucho desde nuestros contextos para hacer de estos momentos de denuncia momentos seguros, de confianza y apoyo a las niñas, jóvenes o mujeres que han decidido contar una situación de violencia o acoso.   

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