El profesor Lluís Flaquer ha sido galardonado con el VI Premi Catalunya de Sociologia, instituido por l’Associació Catalana de Sociologia a partir del año 2009. El premiado, especialista en el estudio de la Familia y reconocido internacionalmente, en el acto de concesión del premio nos obsequió a los presentes con una conferencia magistral.

Partiendo de conceptos vigentes en el siglo XIX condujo sus análisis y reflexiones hasta el día de hoy, desde la institución familiar como eje de la realización personal hasta la individualización, desde el repudio del divorcio como fuente de males para los hijos hasta el reconocimiento de la libertad de decisión. Y un énfasis especial recayó en la importancia que adquieren las diferencias económicas y culturales en el seno de la pareja, en su armonía y en su perdurabilidad.

Desde tiempo inmemorial, la hipergamia masculina había sido la preponderante en el matrimonio. El hombre había de ser el más culto, el más rico, el dueño de las riendas familiares. Esto no significaba que la mujer permaneciera a su lado con plena satisfacción sino por mera dependencia tanto económica como emocional, o simplemente, porque no existía el divorcio. La hipogamia femenina ha sido, pues, la moneda corriente hasta que el grado de instrucción de las mujeres ha aumentado hasta hacer de ellas personas autosuficientes por medio del trabajo remunerado. El otro llevaban siglos haciéndolo. ¿Su creciente emancipación ha conducido a que existan más divorcios? No lo confirman las estadísticas.

Parece que un mayor nivel de educación y de peculio por parte de las mujeres no desemboca necesariamente en la insatisfacción de los hombres ni influye en las separaciones. La mentalización hacia la igualdad de méritos y de derechos para ambos sexos se va imponiendo, aunque sea con lentitud. Tal vez la homogamia, la similitud entre la pareja, resulte ser la confluencia más apetecible, la principal garante de estabilidad y mutua satisfacción. En cualquier caso, valga sostener que la libertad de elección viene a ser el mayor bien.  

 

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