La investigación científica sigue avanzando en la lucha para combatir el cáncer. Múltiples pasos van sugiriendo un acercamiento cada vez más creciente hacia la eliminación de los tumores, incluso en estado avanzado. Estos son los resultados de la investigación que recoge esta semana la revista Nature, en su especialidad de Medicina.    

El artículo titulado Immune recognition of somatic mutations leading to complete durable regression in metastatic breast cáncer [Reconocimiento inmunitario de mutaciones somáticas que conducen a una regresión duradera completa en cáncer de mama metastásico] recoge el estudio liderado por el investigador y médico Dr. Steven Rosenberg del Instituto Nacional del Cáncer norteamericano junto a un equipo de diecisiete colegas.

La investigación explica cómo los tratamientos realizados a través de la inmunoterapia con bloqueo de punto de control o transferencia adoptiva de linfocitos antitumorales (células T) ya habían demostrado tener éxito en tratar cánceres con altos niveles de mutaciones somáticas (cómo melanoma, cáncer de pulmón o de vejiga), ya que enseñan al sistema inmunológico del paciente como aislar las células cancerígenas. Sin embargo, el mismo sistema no había logrado resultados positivos en otros tipos de cánceres epiteliales comunes que tienen una tasa de mutación menor (como el cáncer relacionado con el sistema gastrointestinal, el cáncer de mama o de ovario).  

Es por tanto la primera vez que el tratamiento de la inmunoterapia logra desactivar las células cancerígenas de una mujer (49 años) con tumor de pecho avanzado y varios órganos afectados por metástasis. Ante la falta de respuesta de la paciente a tratamientos hormonales o quimioterapia, el equipo médico del Instituto Nacional de Salud de Bethesda, en Maryland, dirigido por el Dr. Rosenberg, decidió realizar un ensayo clínico, analizando los linfocitos extraídos de las células tumorales de la paciente. Después de secuenciar el genoma del tumor en su totalidad e identificar múltiples mutaciones acumuladas, pudieron seleccionar –a través de un análisis en cultivos celulares- aquellos linfocitos (células del sistema inmune) aptos para identificar varias de las moléculas mutadas (errores en el ADN). Esos linfocitos se multiplicaron en cultivos de laboratorio produciendo miles de millones de linfocitos aptos. Una selección de estos, acorde al perfil genético del tumor de la paciente, le fueron inyectados en una única dosis. Al tratamiento se le sumó la inmunoterapia con inhibidores de punto de control y una cura de interleucina para asegurar la supervivencia de los linfocitos. Así, la mujer lleva 22 meses sin rostro de cáncer en su cuerpo.

Estamos sin duda ante un avance sin precedentes en la lucha contra el cáncer, la ciencia y la investigación que demuestran estar cada vez más al servicio de las personas; así como el acceso rápido a las mejores publicaciones científicas.       

Secciones: Evidencias

Si quieres, puedes escribir tu aportación