¿Superdotados, superdotadas? No deja de sorprender que cuando se trata de escolares superdotados se utilice siempre el género masculino. Más aún, en general, en cuanto a adultos y en especial aludiendo a cerebros geniales en el terreno de la ciencia, la literatura y demás, nunca aparezcan mujeres. ¿Acaso ninguna cuenta con un coeficiente intelectual superior a 130, ateniéndonos al baremo de la OMS? Resultaría verdaderamente extraño que así fuera. Sin embargo, por estos parajes se circula.

Más allá de tal observación, valga comentar el reciente informe difundido por la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) sobre el trato que recibe un elevado porcentaje de alumnos superdotados. Sin hacer distinción entre niños y niñas, en masculino se dice que de los 300 dotados de altas capacidades que han sido analizados un 55% sufre acoso escolar, de lo cual en su mayoría echa la culpa al profesorado. Bien porque lo propicia, aunque sea inconscientemente, bien porque no lo impide.

Se desprende de la investigación que al ponerlos muy a menudo como ejemplo para el resto de la clase los sitúan en un plano superior que despierta envidias y rivalidades. O por el contrario, puede ocurrir que no les permitan levantar la mano para contestar a una pregunta porque ya se sabe que saben demasiado. Añadamos que acaso podría ser que los propios profesores o profesoras sintieran que aquel discípulo tan aventajado los coloca en desventaja.

Elucubraciones aparte, lo que se hace evidente es que los escolares superdotados no suelen gozar de programas específicos para ellos. Se fluctúa, por lo demás, entre los beneficios de la educación inclusiva y los inconvenientes de no integrar de forma adecuada. Un auténtico desafío cuando el proceso se desarrolla en un entorno social en el cual el talento, el esfuerzo y la seriedad son menoscabos frente al jolgorio, el descaro y la chulería. Cuando se admira más la vulgaridad que la inteligencia, no puede sorprender que el alumnado superdotado sea objeto con frecuencia de burlas o incluso de agresiones físicas.

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