Cabe preguntarse cómo interpretaría Charles Darwin el comportamiento de la cuadrilla de malhechores autoproclamada La Manada. Es posible que el estudioso del origen del hombre (humanidad), la selección natural y el desarrollo de las facultades mentales y morales, los mirara del derecho y del revés hasta llegar a la conclusión de que no han progresado desde las tribus primitivas.  

Ya advirtió Darwin de que las facultades intelectuales a las cuales deben los seres humanos su posición dominante en el mundo son variables y fruto de un perfeccionamiento gradual. Unas variaciones capaces de mantener a algunos individuos en los estratos iniciales tanto intelectual como moralmente. Por lo demás, sostiene que la adquisición de las cualidades morales y sociales provendría de tres experiencias principales:

1) De haber aprendido que, si se ayuda a los demás, por lo general también se recibe ayuda a cambio, hábito asumido durante generaciones y con tendencia a heredarse. Una empatía que La Manada no ha desarrollado sino todo lo contrario.

2) Del efecto del elogio o la censura de los compañeros, gratificante el primero, temido el segundo. Ante lo sucedido, Darwin vería cinco compinches no evolucionados elogiándose unos a otros.

3) De que la conciencia y el sentido moral, además de estar fomentados por la aprobación de nuestros semejantes, están regidos por la razón y confirmados por la educación y las costumbres. En este capítulo de la selección natural, La Manada está en regresión.

El progreso no es una regla invariable, insiste Darwin, y respecto de las cualidades morales, sustenta su éxito en la eliminación de las peores tendencias mediante el encarcelamiento de los malhechores durante muchos años.

Charles Darwin fue un sabio del siglo XIX, publicó El origen del hombre en 1871, y a buen seguro que ante el repugnante episodio de La Manada, por un lado vería comprobada su aseveración de que el progreso no es invariable, y por otro, esperaría que los ejecutores fueran mantenidos apartados de la sociedad por largo tiempo.

Secciones: Al reverso portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación