El pasado 13 de abril la revista científica Science publicó un artículo sobre la contribución de las redes sociales por el cambio social en el campo científico.

El artículo, llamado Social media for social change in science, ha sido escrito por la investigadora Samantha Z. Yammine del Departamento de Genética Mocular de la Universidad de Toronto y sus compañeras Paige Jarreau, directora de Redes Sociales y Ciencia de la Comunicación en LifeOmic, Christine Liu, investigadora neurocientífica y artista de la Universidad de California, e Imogen R. Coe, del Departamento de Química y Biología de la Universidad de Ryerston, en Toronto.

Samantha Yammine, quien participó en la campaña #ScientistWhoSelfie que publicamos en un artículo anterior, compartía en su Instagram una captura de pantalla presentando el escrito. Dicho escrito hace referencia, precisamente, a un artículo donde se aportaba que Instagram no resolvería la desigualdad de género. La finalidad de Yammine y sus compañeras es demostrar que las redes sociales tienen un gran poder para contribuir en el cambio por la mejora social en el ámbito de la ciencia.

Sí es cierto, tal y cómo aseguran en el artículo, que existen determinadas estructuras sistémicas que prolongan la marginación de las mujeres en la ciencia, pero las cuatro investigadoras destacan que las redes sociales tienen un gran poder democratizador, ya que todo el mundo puede acceder al conocimiento. Incluso cada vez hay más científicos y científicas que usan las redes sociales para comprometerse con el público y transmitir ese conocimiento, promover la confianza y explorar diversas opciones de carrera, lo cual permite un alto rendimiento. Con ello, también se pueden conectar entre sí diversos grupos, se movilizan comunidades con ideas afines y se intercambia información de una forma rápida.

Así mismo, las investigadoras también insisten en la idea de que, a pesar de que ninguna persona o publicación en las redes sociales deben esperar cambiar el mundo, es importante tener claro que estas redes son un instrumento esencial para la movilización de movimientos base relacionados con la educación, seguridad, investigación e igualdad, como el movimiento #MeToo, la Women’s March o la March For Science (Marcha por la Ciencia).

Samantha Yammine añade también en su publicación de Instagram que “nadie se preocupó por mis ideas hasta que empecé a compartirlas aquí. Al principio estaba compartiendo contenido para mí misma, pero al publicar en línea pude encontrar y empoderar mi voz y la de otras personas. (…) Creo que es muy importante que nos tomemos un tiempo para reflexionar sobre si estamos usando esta poderosa herramienta de manera efectiva. (…) Definitivamente, usa las redes sociales para divertirte y conectarte con amistades, pero no temas usarlas profesionalmente.”

Finalmente, en su escrito, Samantha Yammine aconseja que sigamos hashtags relacionados con nuestras aspiraciones profesionales y anima todas las personas a construir relaciones con otras personas que nos inspiren; que establezcamos nuestros sueños a escala mundial.

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