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Provocativa, diversa y fascinante. Estas son algunas de las valoraciones de las primeras visitas que van sucediéndose a la exposición “Hope to Nope: Graphics and Politics 2008-18”, en The Design Museum de Londres, abierta hasta finales del mes de agosto.

“Descubra cómo el diseño gráfico y la tecnología han jugado un papel fundamental en el dictado y la reacción a los principales momentos políticos y sociales de nuestro tiempo”. Este es el lema de la exposición en la que diversidad de imágenes interpela a la reflexión sobre el papel del diseño gráfico en nuestra forma de ver y percibir el mundo. Como dice Margaret Cubbage para Euronews, tienen la capacidad de conectar con las personas y crear comunidades, pueden ser una herramienta poderosa para empoderar a la gente. También son una plataforma muy potente para visibilizar situaciones de injusticia y trabajar por superarlas. Lucienne Roberts, cofundadora de GraphicDesign&, en declaraciones para el mismo medio explica su alcance, por ejemplo, en situaciones como la campaña de concienciación contra el acoso sexual de las feministas chinas. Las fotografías, instantes antes a ser detenidas, portando los carteles, generaron un producto visual que, con el efecto multiplicador de las plataformas tecnológicas, dio la vuelta al mundo en pocas horas mostrando su denuncia y coraje, a los que se unían cada vez más personas.

Sin embargo, el diseño gráfico no es sólo la imagen de nuestra narrativa pasada o presente, a través de ellas también comunicamos quiénes queremos ser. En este sentido, la “imagen icónica” tiene un papel importante en la representación de los movimientos sociales, entre ellos el movimiento feminista. ¿Nos sentimos libres e identificadas todas las mujeres con “las imágenes” que históricamente han protagonizado el movimiento feminista? ¿Existe el riesgo de que “la imagen del movimiento feminista” haya alejado a algunas mujeres?

Este es un tema que actualmente se debate en las asambleas feministas por su voluntad de romper con estereotipos y de unirnos en slóganes e imágenes que reconozcan y reflejen nuestra diversidad, deseos, sentimientos y anhelos de libertad. Un creciente esfuerzo por dejar atrás aquellas ocasiones en que, en aras de la lucha y el postmodernismo, ciertos iconos pudieron distanciar a muchas mujeres del movimiento feminista. La revolución feminista y el grito de libertad se abren cada vez más al amplio abanico de estéticas, un movimiento que quiere ser cada vez más diverso e igualitario, más libre y bello. Un movimiento de ESPERANZA para todas y todos. La imagen de un movimiento, que podría convertirse en “el más radical de la historia” en la medida que se aleje siempre de la violencia y el abuso de poder y, también, de los prejuicios y estereotipos. La unión libre de cada vez más voces que anhelan ese otro mundo posible.

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