Marielle Fracnco (Flickr)

Texto original en portugués

La noticia de la ejecución sumaria de Marielle Franco, de 38 años, mujer, negra, madre de una niña de 19 años, activista de los derechos humanos, feminista, socióloga, concejal elegida en las últimas elecciones de la ciudad de Río de Janeiro / Brasil, con más de 46.000 votos provenientes de diferentes segmentos sociales, generó conmoción nacional e internacional.

El 14 de marzo, por la noche,  participó como mediadora en un debate promovido por su partido político PSOL (Partido Socialismo y Libertad), en la ONG “Casa das Negras”. Después de la actividad, al dirigirse en automóvil a otro barrio de la ciudad, acompañada por su chófer y su asesora de prensa, el coche fue tiroteado por personas de otro vehículo que perseguían al de Marielle. Ella y su chófer, Anderson Pedro Gomes, murieron. La misma noche, los medios sociales fueron intensamente utilizados para denunciar los asesinatos y luego los medios  pasaron a dar la noticia. El 15 de marzo, la indignación y la conmoción movilizaron a personas de todo Brasil y de diferentes países. Por la noche, en varias ciudades, en especial en Río de Janeiro, manifestantes ocuparon las calles para protestar contra las muertes y para afirmar que la lucha por los derechos y la justicia, llevada por Marielle, continúa.

Marielle Franco nació en uno de los cerros de la ciudad de Río de Janeiro, donde históricamente la población sufre  la ausencia de la garantía de derechos como vivienda, urbanización, educación, salud, seguridad, o respeto por parte de las fuerzas policiales. Masivamente compuestas por población negra, las comunidades de los morros a menudo denuncian que grupos de tráfico de drogas, milicias y policías corruptos controlan y amenazan la vida de los moradores. La juventud negra es su principal objetivo. Marielle luchaba incansablemente para cambiar ese realidad, garantizando los derechos a esas poblaciones. Enfocaba el debate sobre el exterminio de la juventud negra, y la necesidad de superación de la violencia contra las mujeres negras; defendía el acceso a la escolaridad de calidad como medio efectivo de lucha para superar la pobreza y la violencia. Al tener el mismo origen social y ser negra, Marielle tuvo que superar muchas barreras hasta llegar a ser socióloga y asumir el cargo de concejal. En un vídeo donde cuenta su historia, recuerda cómo fue importante realizar el curso preparatorio para ingreso en la universidad, ofrecido por una ONG destinada a grupos populares, y luego ingresó en el curso de sociología.

Desde el trabajo comprometido con las comunidades de los morros de Río de Janeiro, Marielle fue ganando proyección y formación, pasando a ser asesora durante diez años de diputada estatal. En 2008, participó en una comisión parlamentaria de encuestas sobre milicias de Río de Janeiro; la comisión denunció a 225 personas, entre ellas políticos, policías, ex policías y bomberos, sospechosos de participar en ejecuciones realizadas en las comunidades de los morros de Río de Janeiro. En 2016, se postuló a un puesto de concejal por el PSOL,  para su sorpresa, fue elegida con la quinta mayor votación. Asumió el mandato en 2017 y lo puso al servicio de los derechos humanos, continuando la militancia en favor de las mujeres y de la juventud negra de las comunidades afectadas de Río de Janeiro; era también militante de la población LGBT.

Su corto y brillante mandato fue ejercido en un momento nacional bastante inusual: el cuestionado impeachment de la presidenta electa Dilma Rousseff, sustituida por su vice Michel Temer. Según el informe de Amnistía Internacional de 2016-2017, después del impeachment, el gobierno nacional tomó algunas medidas que dificultan directamente el ejercicio de los derechos humanos (restricción por 20 años de gasto en salud, educación y otras áreas, la no ratificación del tratado sobre el comercio de armas, por ejemplo). En el Congreso Nacional, medidas de restricción de la libertad y seguridad de las mujeres y población LGBTI también entraron en curso. El documento también apunta que Brasil es el país de las Américas cuyos defensores y defensoras de los derechos humanos sufrieron más ataques y asesinatos: en 2016, 47 defensores fueron asesinados. Hay también el registro de que en Río de Janeiro, ciudad donde actuaba Marielle Franco, en el año 2017, 811 personas fueron asesinadas por la policía. En este contexto, días antes de su muerte, Marielle Franco habló en el Ayuntamiento de Río de Janeiro, alertando sobre los peligros a la democracia y los abusos de autoridad que la intervención del ejército, determinada por el gobierno nacional como medida de seguridad, representaba para el país y, más directamente, para los cerros de Río de Janeiro.

En un país dividido políticamente, en el que los derechos humanos han sido cuestionados en algunos programas de canal abierto de televisión, donde las noticias falsas guían las opiniones en las redes sociales, donde la población negra es objeto de todo tipo de violencia,  donde cada día doce mujeres son asesinadas víctimas de violencia de género, donde se asesina más a la población LGTBI, ser negra, ser favelada, ser lesbiana, ser socióloga y denunciar la violación de derechos humanos, utilizando la propia voz, es ser generosa y valiente.

Marielle Franco así es reconocida y homenajeada por multitudes de personas que en el mismo país no estamos de acuerdo con los cuestionamientos y violaciones a los derechos humanos. No es una cuestión partidista, es una cuestión de derechos humanos. Por eso, diferentes grupos se unen en una sola voz, la voz de las calles: Marielle, Presente!

Marielle Franco: em defesa dos direitos humanos.

A notícia da execução sumária de Marielle Franco, 38 anos, mulher, negra, mãe de uma menina de 19 anos, ativista dos direitos humanos, feminista, socióloga, vereadora eleita nas últimas eleições da cidade do Rio de Janeiro/Brasil, com mais de 46.000 votos advindos de diferentes segmentos sociais, gerou comoção nacional e internacional.

No dia 14 de março, à noite, ela participara como mediadora num debate promovido por seu partido político PSOL (Partido Socialismo e Liberdade),  na ONG “Casa das Pretas”.  Depois da atividade, dirigindo-se  em automóvel a outro bairro da cidade, acompanhada por seu motorista e sua assessora de imprensa, o carro foi alvejado por balas por pessoas de outro veículo que  perseguiam o de Marielle.  Ela e seu motorista,  Anderson  Pedro Gomes, morreram. Na mesma noite, as mídias sociais foram intensamente utilizadas para denunciar os assassinatos e logo a mídia comercial passou a noticiá-las. No dia 15 de março, indignação e comoção mobilizaram pessoas de todo o Brasil e de diferentes países. À noite, em várias cidades, com destaque para o Rio de Janeiro, manifestantes ocuparam as ruas para protestar contra as mortes e para afirmar que a luta por direitos e justiça, levada por Marielle, continua.

Marielle Franco era nascida num dos morros da cidade do Rio de Janeiro, onde historicamente a população sofre com a ausência da garantia de direitos como moradia, urbanização, educação saúde, segurança, respeito por parte das forças policiais.  Massivamente compostas por população negra, as comunidades dos morros frequentemente denunciam que grupos do tráfico de drogas, milícias e policiais corruptos controlam e ameaçam a vida dos moradores. A juventude negra é seu principal alvo. Marielle lutava incansavelmente para mudar esse  quadro, garantindo os direitos a essas populações.  Focalizava o debate sobre o extermínio da juventude negra, e a necessidade de superação da violência contra as mulheres negras; defendia o acesso à escolaridade de qualidade como meio efetivo de luta para superação da pobreza e da violência. Ao ter a mesma origem social e ser negra, Marielle teve de superar muitas barreiras até chegar a ser socióloga e assumir o cargo de vereadora. Em um vídeo onde conta sua história, lembra como foi importante realizar o curso preparatório para ingresso na universidade, ofertado por uma ONG destinada a grupos populares, e então ingressar no curso de sociologia.  

Do trabalho engajado com as comunidades dos morros do Rio de Janeiro, Marielle foi ganhando projeção e formação, passando a ser assessora por dez anos de um deputado estadual. Em 2008, ela participou de uma comissão parlamentar de inquéritos sobre  milícias do Rio de Janeiro; a comissão indiciou 225 pessoas, entre elas políticos, policiais, ex-policiais e bombeiros, suspeitos de participação em execuções realizadas nas comunidades dos morros do Rio de Janeiro. Em 2016, candidatou-se a uma cadeira de vereadora pelo PSOL, para a qual, para sua surpresa, foi eleita com a 5ª maior votação. Assumiu o mandato em 2017 e o colocou a serviço dos direitos humanos, continuando a militar em favor das mulheres e da juventude negra das comunidades atingidas do Rio de Janeiro; era também militante da população LGBT.

Seu curto e brilhante mandato foi exercido num momento nacional bastante incomum: o questionado impeachment da presidente eleita Dilma Rousseff, substituída por seu vice Michel Temer. Segundo o relatório da Anistia Internacional de 2016-2017 , após o impeachment, o governo nacional tomou algumas medidas que dificultam diretamente o exercício dos direitos humanos (restrição por 20 anos de gastos com saúde, educação e outras áreas, a não ratificação do tratado sobre o comercio de armas, por exemplo). No Congresso Nacional, medidas de restrição da liberdade e segurança das mulheres e população LGBTI também entraram em curso. O documento também aponta que o Brasil é o país das Américas cujos defensores e defensoras dos direitos humanos sofreram mais ataques e assassinatos: em 2016,  47 defensores foram  mortos. Há, ainda, o registro de que, no Rio de Janeiro, cidade onde atuava Marielle Franco, no ano de 2017, 811 pessoas foram  mortas pela polícia.  Foi neste contexto que, dias antes de sua morte, Marielle Franco discursou  na Câmara Municipal do Rio de Janeiro, alertando para os perigos à democracia e os abusos de autoridade que a intervenção do exército, determinada pelo governo nacional como medida de segurança, representava para o país e, mais diretamente, para os morros do Rio de Janeiro. 

Num país dividido politicamente, no qual os direitos humanos têm sido questionados em alguns programas de canal aberto de televisão, onde notícias fakes guiam as opiniões nas redes sociais, onde a população negra é alvo de todo tipo de violência, onde doze mulheres são mortas vítimas de violência de gênero por dia, onde mais se mata a população LGTBI, ser negra, ser favelada, ser lésbica, ser socióloga e denunciar a violação de direitos humanos, utilizando a própria voz é ser generosa e valente! Marielle Franco assim é reconhecida e homenageada por multidões de pessoas que, no mesmo país, não estamos de acordo com os questionamentos e violações aos direitos humanos. Não é uma questão partidária, é uma questão de direitos humanos! Por isso, diferentes grupos se unem numa única voz, a voz das ruas: Marielle, Presente!

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