App // web Legalfling

La startup neerlandesa LegalFling ha creado una app con el objetivo de verificar que una relación sexual es explícitamente consentida por ambas personas. La aplicación ofrece la posibilidad de que las personas usuarias puedan consentir o denegar determinadas prácticas sexuales como permitir hacer videos o fotografías, usar el preservativo, informar si eres portador de una enfermedad, el uso del lenguaje explícito durante la relación, si se quiere practicar BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación y Sumisión). El uso de esta aplicación, según informa la empresa, se puede utilizar tanto en relaciones esporádicas como estables, así como entre dos o más personas. La app pretende que los términos de esos encuentros sexuales queden claros entre las personas implicadas de una forma rápida y sencilla.

La aplicación se basa en la tecnología “blockchain” para verificar los contratos y convertirlos en un acuerdo legalmente vinculante. En el caso de que se incumpla lo acordado, se activará el cese o desistimiento y se puede obtener asesoramiento legal si la persona afectada quiera llevar el caso a los tribunales.

La idea de esta app nació tras el surgimiento del movimiento #MeToo y, según la empresa, pretende facilitar los procesos legales para dar el consentimiento sexual explícito. Tras una serie de críticas que apuntan a la posibilidad de mal uso de la app y de que podría fomentar la cultura de la violación, la empresa aclara en su página web que el consentimiento sexual de LegalFling no da derecho a tener relaciones sexuales y que en cualquier momento se puede revocar el contrato de forma verbal. La empresa dice estar comprometida a contribuir a la lucha contra la violencia de género. No obstante, no se ha comprobado empíricamente que contribuya a erradicarla y diversos estudios científicos detectan que la violencia de género es un problema social que va más allá del uso o no de aplicaciones tecnológicas.

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