Es corriente creer hoy en día que existe un vínculo entre el consumo de anticonceptivos y la depresión en la mujer. Sin embargo, un estudio publicado recientemente en la revista Contraception demuestra que no existe relación entre métodos anticonceptivos que contienen solo la hormona progestina –sin estrógenos ni progesterona- y la depresión.

Debido a la creencia social de tal asociación, el equipo investigador del Centro Médico Wexner, Ohio, se puso manos a la obra y quisieron realizar una búsqueda de las mejores investigaciones realizadas hasta setiembre de 2016, aquellos estudios más extensos y de mayor calidad, con el objetivo de conocer hacia dónde trazaban los estudios con mejores evidencias científicas. Revisaron 26 artículos científicos obtenidos de las bases de datos PubMed, Web of Science y Ovid. La revisión de casos abarcó distintos métodos de anticoncepción: implantes subdérmicos, dispositivos intrauterinos (DIU), inyecciones intramusculares y píldoras anticonceptivas.

Tras su análisis pudieron constatar que no existe correlación entre el uso de estos métodos anticonceptivos (únicamente de progestina) y la depresión. Además, el estudio analiza también mujeres que ya estaban en estado de depresión antes del uso de anticonceptivos, grupo de mayor riesgo, y tampoco es demostrable la relación de causalidad en estos casos. Por lo tanto, la relación entre cualquier método anticonceptivo con sólo progestina y la depresión no tiene una relación evidenciada científicamente a pesar de la impresión social de un mayor número de casos de mujeres deprimidas tras el uso de métodos anticonceptivos.

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