Varios estudios han relacionado el consumo de chocolate con un menor riesgo de padecer enfermedades del corazón. De momento, yendo al médico no conseguiremos una receta de este producto, pero estamos avanzando en este sentido: el secreto está en un consumo moderado y en los flavonoides.   

Según la revista Heart, en el artículo Habitual chocolate consumption and risk of cardiovascular disease among healthy men and women [Consumo habitual de chocolate y riesgo de enfermedad cardiovascular entre hombres y mujeres sanos], un equipo de investigadores e investigadoras de Reino Unido y los Países Bajos ha llevado a cabo un análisis durante 11 años en el que han participado más de veinte mil personas, hombres (44%) y mujeres (56%).

Entre los resultados se ha observado que “la mayor ingesta de chocolate (hasta 100 gramos al día) se asoció con un menor riesgo estadísticamente significativo de enfermedad cardiovascular”, pero se deben tener en cuenta las limitaciones del cuestionario que se ha empleado con la muestra analizada: “Es posible que las tasas de enfermedad cardiovascular más bajas entre las personas que reportan consumir más chocolate puedan deberse a una diferenciación de la ingesta de chocolate en aquellos con riesgo potencialmente mayor, como los obesos y los físicamente inactivos.” Según el estudio, “el chocolate negro puede tener más efectos beneficiosos que el chocolate con leche”, aunque para saberlo con seguridad, habrá que investigar más y obtener más evidencias.

Es posible que la reducción del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares se deba a los flavonoides, sustancias antioxidantes que encontramos en los granos de cacao. En otro artículo, publicado en el Journal of Nutritional Science, investigadores del Departamento de Bioingeniería de Jharkhand y del Instituto de Biociencias y Tecnología de Aurangabad, ambos de la India, han demostrado efectos de los flavonoides en la reducción de la tasa de mortalidad cardiovascular. La Dra. JoAnn Manson, jefa de la División de Medicina Preventiva en el Hospital de mujeres de Brigham, centro afiliado a Harvard, también considera sus beneficios: “Los flavonoides son una de las intervenciones nutricionales más prometedoras y emocionantes disponibles para ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular”, aunque también sostiene que se debe estudiar más para probar su efectividad.

Pero, ¿y si no nos gusta el chocolate? ¿Cómo podríamos beneficiarnos de los efectos positivos de los flavonoides? El té, el vino rojo, el tomate, las cerezas, las nueces y las manzanas, constituyen otra fuente, comenta el Dr. Robert H. Shmerling, profesor y editor de la Harvard Health Publications en su más reciente publicación.

Aunque esta noticia puede ser que nos haya alegrado el día a más de una, recordad que el chocolate, además de cacao, viene de la mano de azúcares y otros ingredientes que pueden dañar nuestra salud. Según el Dr. Howard LeWine, jefe de redacción médica de la revista Harvard Health Publishing, estos resultados no son suficientes: “todavía no sabemos lo suficiente como para poner el comer chocolate a la par de comer frutas, verduras y granos integrales”.

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