Esta vez el foco de atención está sobre Luiz Loures, quien fuera desde 1996 hasta estos días Director Ejecutivo Adjunto del Área de Programa de ONUSIDA. Por decisión personal, Loures no renovará su contrato, que acaba en marzo. El hecho se ha vinculado con las acusaciones de acoso sexual que le involucraban, aunque esta acusación fuera investigada y concluyera en noviembre de 2016 sin pruebas convincentes al respecto, con lo cual el caso quedaba cerrado, según informa Reuters.

Este es ya el segundo alto cargo de la ONU que abandona su posición habiendo por medio alegaciones de acoso sexual. De forma similar, el antiguo subdirector de UNICEF, Justin Forsyth, también renunció esta misma semana explicando que no quería perjudicar a la institución con ‘errores pasados’, refiriéndose a las acusaciones que recayeron sobre él cuando era director ejecutivo de Save the Children entre 2011 y 2015, según la misma fuente.

El portavoz de ONUSIDA, Mahesh Mahalingam, defendió ante la prensa en Ginebra la larga y distinguida trayectoria de Loures, quien ha trabajado más de 22 años para la institución luchando contra el sida, y sostuvo que no es razonable vincular su partida con las acusaciones de acoso sexual. Asimismo, tampoco dio más detalles sobre las razones que motivaban su decisión.

En todo caso, cabe destacar que fueron 40 las alegaciones de explotación sexual y abuso que salieron a la luz los últimos tres meses de 2017 en relación con misiones de paz de la ONU, sus agencias, fondos y programas, así como también socios de la institución que han implementado programas. Ante ellas, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha respondido con contundencia afirmando la política de Tolerancia Cero de la institución. Todo esto indica que, cada vez más, el ámbito de la cooperación internacional es otro terreno en el cual también se está rompiendo el silencio y la impunidad.

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