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El pasado 19 de enero, DF anunciaba los nuevos recorridos nocturnos del Bilbobus (autobús de la ciudad de Bilbao), los cuales se adaptaban entre paradas para garantizar el acercamiento máximo a las mujeres y disminuir así el riesgo de sufrir acoso por la noche.

Bilbao no fue la primera ni la última de las ciudades del estado en implementar paradas nocturnas de los autobuses, entre las paradas establecidas, como una medida preventiva del acoso. Bilbao y Terrassa siguieron la actuación de Donosti, seguida después por Vigo, Tarragona, etc.

Los autobuses nocturnos de estas ciudades realizan paradas personalizadas para las mujeres que lo soliciten previamente al conductor, de modo que puedan apearse lo más cerca posible de sus domicilios o del lugar al que se dirijan.

Este mismo año, el pasado mes de enero, París se sumó a las paradas “a demanda” de los autobuses nocturnos, incluyendo en este caso los trenes que llegan a los suburbios de la cuidad francesa. Fuera de Europa, ciudades como Sydney o Singapur empezaron el pasado 2017 con la campaña “On demand bus”, siguiendo el modelo de iniciativas americanas, Desde 2012, algunas de las universidades pioneras en los rankings empezaron a poner servicios de transporte para acompañar a las y los estudiantes a casa por las noches.

Cada vez más ciudades del mundo están tomando consciencia sobre el acoso sexual y el riesgo que corren las mujeres cuando, por las noches, regresan solas a casa. Así es como, desde las instituciones y los colectivos feministas de las distintas ciudades, se están impulsando cada vez más medidas para garantizar la seguridad de las chicas y crear así unas calles y unas ciudades libres de acoso.

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