Jessica es una adolescente de Minnesota que como muchas chicas tiene una cuenta de Twitter en la que publica las cosas que le gustan y alguna selfi. El problema surgió cuando, a sus 17 años, aparecieron dos cuentas con el mismo nombre, imagen y misma biografía. Dos cuentas, dos Jessica Rychly. Una falsa y otra verdadera. Han tenido que pasar dos años para que Twitter la identificara con sus algoritmos de seguridad y la suspendiera, según el New York Times.

Este tipo de cuentas falsas tienen en común el hecho de que publican mensajes en otros idiomas, de contenido muy diverso, que nada tienen que ver con tu vida. Son perfiles que siguen a miles de cuentas, pero casi no los sigue nadie. La cuenta falsa de Jessica promovía cuentas de inversiones inmobiliarias canadienses, criptomonedas, una estación de radio en Ghana y pornografía gráfica. Mientras ella estaba en su último año de colegio.

La usurpación de la identidad digital es una problemática que va en aumento y algunos organismos ya están lanzando recomendaciones para reducir los riesgos de un panorama digital que cambia rápidamente. Como siempre, las mujeres, y en este caso menores de edad, son mucho más vulnerables y por lo tanto se requieren  mecanismos de protección rápidos que favorezcan entornos digitales seguros para todas. Unicef  publica un documento que se desarrolla conjuntamente con la sección Sustainable Business del periódico The Guardian: Los derechos de la infancia y el internet. Este documento recoge la necesidad de dar una respuesta coordinada que incorpore la acción de gobiernos, sociedad civil, comunidades locales y empresas.

Ya En 2006 la Unión Europea emitió un comunicado para una sociedad de la información segura en el que reconoce que la seguridad sigue siendo un reto para todos. Para afrontar este reto, la Comisión propone medidas basadas en el diálogo, la asociación y la responsabilización.

Como ciudadanía  podemos contribuir a frenar este tipo de cuentas falsas, aprendiendo a detectarlas y denunciarlas. Hay información que nos puede ayudar a saber cómo actuar en estos casos en las redes sociales.

Cuando una chica como Jessica Rychly se plantea “irse de las redes sociales”, es porque se ha sentido desprotegida, indefensa y sola.  Es un reto para el presente y el futuro lograr redes seguras para poder hacer uso de ellas sin miedo y con libertad.

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