Aunque la investigación en la prevención de los distintos tipos de cáncer está teniendo cada vez más en cuenta factores relacionados con los hábitos de vida, fundamentalmente la alimentación y la actividad física, hasta el momento, no se habían encontrado vínculos entre la dieta y el diagnóstico del cáncer colorrectal (CRC). Sin embargo, en los últimos meses se han producido importantes avances en este sentido, al encontrarse que el café contiene varios compuestos bioactivos relevantes para la fisiología del colon y que, consecuentemente, puede servir como factor de prevención para este tipo de cáncer.

Los investigadores del Departamento de Nutrición y del Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de Harvard, Yang Hu y otros colegas han publicado recientemente en la revista Gastroenterology el estudio Association Between Coffee Intake After Diagnosis of Colorectal Cancer and Reduced mortality [Asociación entre la ingesta de café después del diagnóstico de cáncer colorrectal y mortalidad reducida]. En él explican que el café, cuyo efecto en la reducción de la mortalidad ya ha sido probado en otras enfermedades crónicas, podría tener los mismos resultados en el CRC, debido a que combate la inflamación y la resistencia a la insulina, y porque contiene compuestos anticancerígenos.

Con una muestra de 1.600 participantes, los investigadores demostraron que aquellos que bebían al menos 4 tazas de café al día, en comparación con aquellos que no bebían café, tenían un 52% menos de probabilidades de morir por CRC y un 30% menos de probabilidades de morir por cualquier causa durante el período de estudio. Los beneficios encontrados eran indistintos para el café con cafeína y el descafeinado.

Teniendo en cuenta que el CRC es el segundo tipo de cáncer que provoca mayores índices de mortalidad y los resultados obtenidos en este estudio, los investigadores instan a los y las médicos a alentar a sus pacientes con cáncer colorrectal para que comiencen a tomar café, si aún no lo han hecho y, en el caso de aquellos que ya lo beben, mantener su consumo. En el caso de los pacientes que no pueden tolerar la cafeína, el descafeinado es una buena opción al tener, como hemos, visto, los mismos efectos.

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