Durante las últimas décadas, investigadores e investigadoras interesadas en el mundo audiovisual han llevado a cabo estudios sobre los roles de género de los personajes representados en el cine y los estereotipos de género que transmiten a los y las espectadoras. Aunque muchos coinciden en que la mayoría de películas reproducen estereotipos de género desiguales, se puede observar una evolución y un cambio hacia un cine sin estereotipos de género.

Un estudio de Mark Hedley, por ejemplo, que hace un análisis del contenido de 150 películas desde la perspectiva del género, indica que en muchas de ellas aparecen representados los roles de género tradicionales, roles que, como indica, pueden fomentar el privilegio de los hombres. Otro estudio llevado a cabo en la Annenberg School for Communication de Los Ángeles analiza los roles de género representados en 101 películas para todos los públicos. Según los resultados de este análisis, los personajes femeninos tienden a ser más jóvenes, inteligentes, buenas y guapas que los masculinos. También se han hecho estudios sobre este tema en películas españolas. Por ejemplo, en la Universidad de Salamanca se llevó a cabo una investigación sobre la reproducción de estereotipos de género en personajes de las películas españolas más vistas entre el 2009 y 2014. Los resultados de este estudio indican que las películas analizadas reproducen imágenes de género desiguales, y destacan que los personajes femeninos tienden a tener un rol más pasivo que los masculinos.

Sin embargo, cada vez más estudios indican que, a pesar de que el cine puede contribuir a la perpetuación de los estereotipos de género en los y las espectadoras, se puede observar una evolución en las películas hacia una mayor igualdad. Por ejemplo, el artículo ¿Se ha convertido Disney feminista? Un nuevo modelo de princesas empoderadas argumenta que las tan frecuentemente criticadas Princesas Disney están cambiando y se están empoderando, son más independientes y decididas. También son cada vez más las mismas actrices las que reivindican un cine libre de desigualdades de género y más igualitario, como por ejemplo Natalie Portman, con declaraciones como “quiero que todas las versiones de una mujer y un hombre sean posibles (…) quiero que puedan ser débiles y fuertes y felices y tristes – humanos, básicamente”.