Congo Bongo / Facebook

Los destrozos del terremoto acontecido en México el pasado septiembre dejaron al municipio de Juchitán destrozado, incluidas sus escuelas, imposibilitando que miles de niños y niñas pudieran acudir a sus centros escolares, según EFE.

Ante esta realidad, Nelmi Roselis Trejo estaba preocupada porque veía a sus hijos sin poder ir a la escuela, pero también pensaba en las otras niñas y niños del vecindario, y por ello decidió hablar con su marido, propietario del Bar Congo Bongo. “Me puse a conversar con mi esposo y le dije: ¿Sabes qué, si abrimos una escuelita por la mañana para poder atender a los niños?”, según las declaraciones recogidas por Excélsior TV. Por la tarde sigue funcionando como bar, pero su apuesta personal ha sido ceder el espacio del negocio de la mañana para atender a los 35 niñas y niños que de momento vienen cada día.

Y así iniciaron la transformación de su espacio, cediendo el bar por la mañana para acoger a las niñas y niños de 8 a 12, de lunes a sábado Allí se imparten clases de matemáticas e inglés, entre otras materias, con la ayuda de maestras y maestros voluntarios.

Esta iniciativa es provisional hasta que se recupere la normalidad en los centros escolares del municipio, pero sin duda, como expresa Antonio, el propietario del local, no podía dejar a las niñas y niños sin un lugar donde continuar su actividad escolar, a pesar de algunas críticas que han recibido, puesto que la prioridad son ellas y ellos. Aunque es provisional, ya están recibiendo peticiones para continuar con la iniciativa como oferta de actividades extraescolares una vez reincorporados a la normalidad.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación