Reacción de la comunidad de apoyo a la menor / MLIVE youtube

A principios de este mes dos policías de Michigan detuvieron a punto de pistola a una menor afroamericana de 11 años por error. Según El País, estaban buscando a una mujer blanca de 40 años y, en cambio, arrestaron a esta menor ante el enfado de los vecinos de la comunidad. La secuencia está grabada y el trato violento dirigido a la menor ha sido tachado por la alcaldesa de la ciudad como vejatorio.  La menor declaraba en una de las entrevistas, que la detención le produjo mucho miedo como si hubiera hecho algo mal cuando no había hecho nada. Según las fuentes consultadas, no ha habido ninguna explicación de por qué cometieron este error y este trato hacia la menor. El jefe de policía ha condenado estos actos, pero no ha decidido destituir a sus agentes. En su lugar ha decidido implementar unos paquetes formativos de cómo tratar a los y las menores.

Esta medida ha sido rechazada por la comunidad ya que mitiga el acto que se cometió contra la menor, como si no hubiera pasado nada. La impunidad ante estos hechos lo único que consigue es que existan más probabilidades de reincidencia.

Si la sospechosa que se buscaba era una mujer blanca de 40 años (que luego fue detenida), ¿cómo se explica que se actuara de esta forma violenta ante una menor afroamericana de 11 años? Solo pueden existir motivaciones racistas para comprender este acto. Por eso la comunidad no quiere que se rebaje la condena y exige una mayor responsabilidad a los superiores del departamento de policía. Tal y como subrayan, ¿cómo puede confiar una menor en su policía, que se supone debe protegerla, cuando ha sido tratada a punto de pistola? La presión vecinal en este caso es fundamental para exigir tolerancia 0 ante este tipo de violencia.

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