Sabíamos que los frutos secos eran buenos para la salud física por su poder antioxidante y propiedades cardioprotectoras, anticancerígenas y antiinflamatorias. Ahora, científicos y científicas de la Universidad de Loma Linda en California (EE.UU.) han demostrado que también son beneficiosos para nuestro cerebro gracias a esas cualidades antioxidantes. En concreto, el estudio, que se ha publicado en la revista FASEB ha demostrado que el consumo de frutos secos fortalece unos tipos de ondas cerebrales asociadas con la empatía, la recuperación natural de recaídas, el sueño, un mejor procesamiento de la información y mejor memoria en general. Una onda cerebral es la actividad eléctrica producida por el cerebro que se mide con electroencefalografía (EEG). Hay diferentes tipos de ondas cerebrales que se corresponden con diferentes estados de actividad mental: Delta, Theta, Alfa, Beta, Gamma.

En la investigaciónFrutos secos y cerebro: Efectos de comer frutos secos en el cambio de ondas cerebrales, (2017), el investigador principal Lee Berk y otros trece colegas vieron que algunos de los distintos frutos secos utilizados para el estudio (nueces, pacanas, pistachos, cacahuetes, anacardos y almendras) estimulaban ciertas ondas cerebrales más que otras.

El grupo investigador pidió a sujetos que habían consumido los frutos secos mencionados resolver tareas mientras se medía la intensidad de las ondas cerebrales por medio de electroencefalografía, registrando la actividad eléctrica en nueve regiones diferentes del cuero cabelludo asociadas con funciones corticales.

En concreto, se descubrió que los cacahuetes son los que más favorecen las ondas cerebrales Delta (1 a 3 Hz) y esto los hace especialmente capaces de contribuir a un sistema inmunológico saludable, a la recuperación natural de recaídas y al sueño profundo. Los pistachos, por su parte, fueron los frutos secos que resultaron favorecer más las ondas Gamma (31 a 40 Hz), que son fundamentales para mejorar el procesamiento cognitivo, la retención de información, el aprendizaje, la percepción y el movimiento rápido de los ojos durante el sueño.

 

Este estudio evidencia que la concentración de antioxidantes en los frutos secos los hace también saludables para nuestro cerebro y actividad cognitiva. Disponemos así de más evidencias, no solo para favorecer el consumo regular de frutos secos, sino también para poder escoger entre diferentes tipos.

 

Sandra Racionero

Directora Departamento Psicología Universidad Loyola Andalucía​

Secciones: Evidencias

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